MasterChef, la revancha

MasterChef La Revancha apasiona al público por la despiadada competencia entre los participantes, quienes no quieren perder la oportunidad de demostrar que son los mejores. Pero sin duda, eso es apenas el aperitivo. El verdadero plato fuerte son los chefs, que no se tientan el corazón para eliminar a los que consideran que no satisfacen sus altísimos estándares, pues son absolutamente exigentes .

SetPoint platicó con ellos y publicaremos las entrevistas en dos partes. En la primera ronda tenemos el chef Benito Molina y al chef Adrián Herrera.

 

Benito Molina



¿Qué platillo quisieras haber inventado?

 Los huevos rancheros, porque, aunque no se sabe quién los inventó, todo el mundo los conoce. O también la ensalada César, que fue inventada en Tijuana, por César Cardiño.

 

Vamos a jugar un poco con la imaginación. ¿Si te quedaras atrapado para siempre en un libro de cocina, ¿en cuál te gustaría vivir?

 En “Kitchen Confidential” de Anthony Bourdain. Él sí cuenta la verdadera historia de lo que vivimos los cocineros y no se queda en el glamour que aparenta la tele.

 

¿Qué platillo se parece a ti?

 Los tacos del “Villamelón” por picosos.

 

¿Cuál es tu visión acerca de la tradición de preparar platillos utilizando los sobrantes,lo que ha dado lugar a creaciones importantes?

 ¡Claro! Quizá a la gente de ahora le cuesta trabajo entender eso. En especial a los participantes del concurso, quienes desperdician una cantidad impresionante de comida. Hay que tener respeto por el producto y por el ingrediente y respeto significa asegurarse de que se consuman. Hoy en día tenemos un problema gigantesco global porque se tiran muchos alimentos a causa del consumismo; en los supermercados se tiran grandes cantidades de comida cuando hay lugares en el mundo donde hay hambre. Lo importante no es si sirves trufas o caviar, sino que no desperdicies las cosas.

 

¿Cuando cocinas qué disfrutas más, planear lo que harás o el resultado final?

 Creo que una combinación de las dos cosas. Soy un “yunkie” de la adrenalina y cuando uno trabaja en un servicio hay muchísima adrenalina, muchos gritos; quizás esa es la parte más dura de la cocina y no es para todos. Así que al final, cuando pruebo los platillos terminados, experimento gran satisfacción; también cuando salgo al comedor y veo que mis clientes están contentos.

 

¿Qué le recomiendas a los papás de niños a los que les gusta cocinar?

 Que les enseñen a comer de todo. Siempre digo que para ser un buen cocinero, hay que ser un buen comensal.

 

¿Qué es lo que más disfrutas de la experiencia de estar en MasterChef?

 Ver crecer a los participantes.

 

¿Qué futuro les ves a los concursantes?

 Estoy superorgulloso de que esta temporada hay dos participantes que trabajaron en la cocina de “Manzanilla”, como Carmen y Willy. Carmen es la más fuerte indiscutiblemente y lo más probable es que ella gane la competencia. Es un honor saber que de 18 participantes, dos han pasado por mi cocina; lo lamento por los otros tres jueces porque ninguno de los particpantes pasó por las suyas.

 

¿Algo más que quieras añadir?

 Que no se pierdan esta temporada de MasterChef La Revancha porque va a estar buenísima y que los espero a todos en Ensenada, en mi resturante, “Manzanilla”.

 



Adrián Herrera


¿Qué platillo quisieras haber inventado?

 El beef bourguignon porque es un gran estofado, yo diría, incluso, que es el padre de los estofados. Es una comida completa que implica el uso de una técnica clásica de cocción y tiene todo: verdura, acidez, cuerpo. Si me dijeran que sólo puedo comer una sola cosa el resto de mi vida, elegiría beef bourguignon.

 

Vamos a jugar un poco con la imaginación. Si te quedaras atrapado para siempre en un libro de cocina, ¿en cuál te gustaría vivir?

 En un libro de cocina china, hay un punto en el que la cocina china y la mexicana se conectan. Mis papás son de Tampico, por eso, cuando éramos niños íbamos muy seguido para allá; comíamos en los restaurantes chinos y esos sabores me enloquecieron. Además, la manera de cocinar de los chinos es una de las mejores del mundo.

 

¿Qué platillo se parece a ti?

 No creo que un platillo, más bien es una combinación. Es algo así como un escenario:

Piensa en una carne asada (por ejemplo, un New York steak), unas verduras (con romero y laurel), unas papas de galeana (con comino y con chile) y una copa de vino tinto. Eso soy yo.

 

¿Cuál es tu visión acerca de la tradición mexicana de preparar platillos utilizando los sobrantes, lo que ha dado lugar a creaciones culinarias importantes?

 Todas las culturas del mundo tienen platillos hechos con sobras, pero en México eso es muy complejo; es algo difícil de entender porque está muy regionalizado. Un plato oriundo de Mérida no tiene nada qué ver con uno hecho en Nuevo León, por ejemplo. Hablar de ese tema es algo que no tiene fin, precisamente por la regionalidad.

 

Cuando cocinas, ¿qué disfrutas más, planear lo que harás o el resultado final?

 Todo. Yo soy un cocinero profesional, así que eso para mí es un estilo de vida. Yo planeo un platillo de la nada, porque se me ocurre o por antojo, y empiezo a programarlo. Digo: “hoy voy a cenar esto”, o “mañana comeré tal cosa”; eso implica predisponerme a hacer algo. Yo no pienso “tengo que ir al banco” o “voy a ver la tele”, ¡siempre estoy pensando en comida! Me paso el tiempo planeando para sentarme, al final, a degustar lo que hice.

 

¿Qué le recomiendas a los papás para hacerles paladar a los niños?

 En los restaurantes hay menús para niños y eso es un error. Si los tratamos como niños, se van a seguir comportando como niños. Hay que darles de comer todo, y aunque su paladar está en desarrollo y es muy sensible, hay que ofrecerles toda la complejidad de alimentos. Los tienen que probar porque eso es información, esos alimentos no sólo son un sabor: son sabor, son textura, es aprender a distinguir los ingredientes y porqué están ahí. Los niños tienen que entender lo que están comiendo.

 

¿Qué es lo que más disfrutas de la experiencia de estar en MasterChef?

 Todo. Los participantes traen recetas que son propias de su región o de su familia y me parece muy interesante descubrir el bagaje cultural que traen. Pero también me interesa bulearlos porque en una cocina profesional el chef es muy duro; acá no podemos serlo porque ellos no son cocineros profesionales, pero sí me puedo reír de ellos.

 

¿Qué esperas de los concursantes de MasterChef?

 Que se vayan a su casa. Mucha gente cree que porque están aquí tienen que salir como cocineros profesionales y no es así.