Wimbledon 2019, una final maratónica

Como para los católicos la Basílica de San Pedro es sagrada, igual estatus tiene Wimbledon para los amantes del tenis. “La gran catedral del deporte blanco” anualmente hace peregrinar a cientos de tenistas y miles de aficionados atraídos por el peso de su tradición y pomposidad, pero sobre todo, por el césped santo del

All England Club, que a juzgar por lo sucedido este 2019, no ha perdido su magia. En él vivimos un par de finales maratónicas que pusieron a prueba el temple y resistencia física tanto de sus protagonistas, como los nervios de cualquier espectador.

Djokovic salva dos match points y gana por quinta vez Wimbledon


Se habla de que Rafael Nadal es la némesis de Roger Federer. Pero en años recientes, dicho papel lo ha desempeñado Novak Djokovic, al ganarle en 26 ocasiones de los 48 enfrentamientos que han sostenido. El más reciente triunfo se dio hace escasas semanas en la final de “La Catedral del Tenis”, superándolo 7-6(5), 1-6, 7-6(4), 4-6 y 13-12(7-3) en un partido maratónico que requirió de cuatro horas y 55 minutos para definirse. Y que alcanzó tintes épicos al convertirse en la final de mayor duración del certamen que se disputa en el All England Club, superando con ello, las cuatro horas y 48 minutos de juego del Nadal vs. Federer de 2008.

En una final con un alto despliegue técnico, “Nole” apeló a su enorme temple para salvar los dos puntos para campeonato en contra que afrontó. Motivo por el cual, por vez primera en la historia de Wimbledon, se tuvo que recurrir a un tie- break en el quinto set para definir al ganador.

Djokovic, pese a un público que en un principio le fue adverso debido al magnetismo de Federer, sumó de esta forma su quinta corona y segunda consecutiva de Wimbledon. Adueñándose, con ello, de su décimo sexto Grand Slam, colocándose a dos y cuatro de los 18 y 20 Grandes de Nadal y Federer. Por si fuera poco, el serbio, actual número del mundo, demostró tenerle tomada la medida a Federer en Wimbledon con un récord a favor de 3 a 1, imponiéndose también en las finales del 2014 y 2015 por tan solo un descalabro ante “su majestad”, en las semifinales de 2012.



Simona Halep le arruina la fiesta a Serena Williams

A juzgar por su juego, exhibido a lo largo del torneo, todo parecía indicar que la menor de las Williams ganaría fácilmente la final de Wimbledon, para así sumar su vigésimo cuarto Grand Slam y empatar a Margaret Court como las líderes de todos los tiempos en este departamento. Pero su oponente, la rumana Simona Halep, tenía otros planes. Ésta, decidida a ser villana y no comparsa, dio el mejor partido de su vida, con una contundencia que rayó en perfección, pues en tan solo 52 minutos le arruinó la fiesta a Serena Williams al imponerse por 6-2 y 6-2; Halep consiguió así su segundo Grand Slam y primero en Wimbledon a lo largo de su carrera.

Aroma a café en el All England Club

Colombia y toda América Latina está de rumba debido a la coronación de “los parces” Juan Sebastián Cabal y Roberto Farah en la modalidad de dobles varonil en Wimbledon. En una de las finales más emocionantes de dobles que se recuerden en el All England Club, los cafetaleros se impusieron a la dupla francesa de Nicolás Mahut y Edouard Roger Vasselin por 6-7, 7-6,7-6, 6-7 y 6-3 en 4 horas y 57 minutos. Maratónica final que, de paso, se convirtió en la de mayor duración de dobles masculinos en la historia de Wimbledon.

 Cabal y Farah, protagonistas del capítulo de oro más importante del tenis colombiano, han tenido un formidable 2019 al acumular importantes triunfos, tanto en el Master 1000 de Roma, como en el Conde de Godo en Barcelona y el título de Eastbourne, a la par de alcanzar las semifinales de Roland Garros. Situándose de cara al US Open como el dúo número uno del ranking ATP.


Datos para que te luzcas

Cabal y Farah se convirtieron en la tercera dupla netamente latinoamericana en ganar un Grand Slam en la modalidad de dobles varonil. Anteriormente, lo lograron los mexicanos Rafael Osuna y Antonio Palafox; con su par de títulos del US Open y Wimbledon en 1962 y 1963, respectivamente. En fechas más recientes, la dupla conformada por el peruano Luis Horna y el uruguayo Pablos Cuevas en Roland Garros de 2008, obtuvo ese honor.